5 abr 2014

MÚSICA-TEATRO. Who am I? You are GERÓNIMO RAUCH


Una voz que ya se encamina por la difícil senda de la consagración en el panorama de la lírica actual. 

Todavía recuerdo cuando ilusionada, pero sin conocer muy bien el casting, me encaminé a ver en la Gran Vía uno de los musicales que más me han marcado: Los Miserables. Tarareaba en mi mente las canciones con la voz de  Colm Wilkinson, o el más reciente Alfie Boe, sin saber que en unos instantes iba a conocer a mi auténtico Jean Valjean .
La flecha mortal me tocó con la famosa canción Who am I?" "¿Quién soy yo?", y me remató con el "Bring me home" "Sálvalo", y en ese mismo instante supe que iba a seguir el talento de Rauch durante toda mi vida.

Confieso que tenía mis reticencias por escuchar las canciones en castellano, pero Jean Valjean-Rauch hizo el milagro, y me olvidé de esos matices que pasan a ser secundarios cuando lo que prevalece es LA VOZ, EL ARTE Y EL ARTISTA.


Tuve la desgracia de no verle en Jesucristo Superstar, pues asistí antes del abandono de Miquel Fernandez, y siempre me arrepentiré de dejar escapar esa oportunidad, pero sí que disfrute de sus filigranas en el papel de Mary en Chicago, por eso, en mi consuelo me digo que todavía queda mucho Gerónimo encima de un escenario, y sonrío tranquila.
Porque la vida te da momentos mágicos como la Gala Lírica en el Auditorio con Rauch como tenor, imborrable en mi memoria, o los conciertos con sus Póker de amigos.

Por todo ello, la ocasión que no he dejado pasar ha sido la de ser testigo de su triunfo en el West End londinense, allí Gerónimo conquista cada noche a un auditorio absolutamente lleno y entusiasmado.
Allí cada noche, Mister Rauch, se hace merecedor de todas las aclamaciones y los vítores que se gritan.  Este Jean Valjean ha conquistado El Queens Theatre, un teatro que es más que un referente en la historia de los musicales, es la historia en sí, y por él han pasado voces que han cambiado el concepto del musical. Era de justicia que una voz como la suya,y un intérprete como él, llenase con su arte cada rincón de dicho templo. 

Porque eso fue lo sentí, noté cómo su voz llenaba todo el Queens y matizaba cada palabra con la fuerza y calidez necesarias para conseguir lo que Aristóteles denominaba "catarsis" (esa liberación o transformación interior suscitados por una experiencia vital profunda ligada con el sentimiento) , pero  no sólo lo experimenté yo, porque a juzgar por los aplausos y el entusiasmo condensado, el resto de público allí reunido, también experimentó algo muy similar.

Y su arte continua en el West End londinense donde llena cada día el teatro con su particular interpretación del Fantasma de la Ópera. Su voz, llena de matices, nos acompaña en esa pasional agonía del Fantasma y nos envuelve con el manto de los sentimientos durante toda la representación.


Gerónimo Rauch tiene una voz imponente cargada de fuerza, delicadeza y sensibilidad.
En ocasiones ocurre que te quedas enganchada a una voz y a un arte, a veces sucede… porque a mí me ha pasado, y lo mejor es que hay tanta carrera de Génonimo por delante, tantos escenarios por conquistar, que el futuro se nos pinta maravilloso.
Fue el propio Victor Hugo quién dijo: "El futuro tiene muchos nombres, para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad", y yo le uno una frase más: para los valientes que derrochan talento, es la gloria.


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